Soluciones para el reciclaje de chatarra de cobre: definir la ruta según la clasificación del material y su condición
La chatarra de cobre puede proceder del mecanizado, la fabricación de productos metálicos, los equipos eléctricos, el desmontaje de construcciones y distintas operaciones de recuperación. Puede llegar al proceso de reciclaje como virutas de cobre, recortes de placa, tubos de cobre, barras colectoras de cobre, alambre de cobre, cables o chatarra de cobre mixta y compuesta.
La chatarra procedente de distintas fuentes puede variar en el tipo de cobre, la forma física, el grado de mezcla y el uso posterior. El cobre que se genera y se recolecta por separado durante la producción suele conservar con mayor facilidad una identificación clara de su material y origen. En cambio, la chatarra procedente del desmontaje o de múltiples fuentes de recuperación requiere comprobar con mayor atención si contiene otros metales, aislamiento, plásticos u otros materiales no metálicos.

Por eso, la ruta de procesamiento no debe determinarse únicamente por el hecho de que el material sea cobre. Cuando los materiales ya están claramente clasificados, conviene mantener separadas esas corrientes. A partir del grado de mezcla, la forma física, el contenido de líquido y los requisitos de la siguiente etapa, se determina si hace falta separación, ajuste de tamaño, reducción de volumen u otro pretratamiento de la chatarra.
TITAN configura equipos principalmente para el ajuste de tamaño y la reducción de volumen de acuerdo con la condición real de la chatarra de cobre, ayudando a preparar el material para almacenamiento, transporte, clasificación o reciclaje posterior.


